Mensajes secretos

October 19th at 1:52pm

El libro tiene algunos secretos. Esteganografía es el arte de esconder un mensaje para que ni siquiera se sospeche que existe. El solo encriptar un mensaje puede atraer sospechas (además de esfuerzos para romper el código), por lo que es mejor también ocultarlo. Eduardo dice especializarse en criptografía aplicada y esteganografía. El programa por el que es conocido, Skunkex (*), esconde mensajes en video. Pero la historia de este arte es muy antigua. Heródoto (440 a.C.) relata la historia de Histaeus que le transmite un mensaje a Aristágoras usando un esclavo: luego de raparle la cabeza, tatúa en el cuero cabelludo un mensaje y espera que le vuelva a crecer el pelo antes de mandarlo a su encuentro para ser rapado nuevamente. En otro ejemplo curioso, el polifacético Giambattista della Porta (siglo XVI) mostró como escribir en la clara de un huevo duro con cáscara, de forma que solo pudiera leerse cascándolo.

Kimera y Eduardo tienen una conversación en un café llamado Le Scarabée Dór, una referencia al famoso cuento de Edgar Allan Poe sobre un criptograma que indica la ubicación de un tesoro pirata. En la pared del steampunk café cuelgan las carátulas de tres libros de Julio Verne: Viaje al Centro de la Tierra, Matías Sandorf y La Jangada. En cada una de estas novelas hay un criptograma como parte de la trama. Como afirma Eduardo, luego de publicar La Jangada (800 Leguas en el Amazonas), Verne se sorprendió mucho cuando alguien le mostró que el mensaje se podía decodificar sin saber nada del contenido (aunque no sería fácil para el no especialista). La escena termina con Kimera preguntándose si el golpeteo del dedo de Eduardo en su muñeca es código morse. En seguida viene el glifo indicando el final de la quinta sección del capítulo (sí, es una pista).

Este es el código, en alfabeto rúnico, en Viaje al Centro de la Tierra

Los chinos, luego los árabes y finalmente los europeos utilizaron los cuadrados mágicos como amuletos. En De Occulta Philosophia se construyen cuadrados de 7 órdenes, nombrados por los planetas conocidos, más el sol y la luna, cada uno con distintas propiedades mágicas. Un uso de los cuadrados mágicos fue descubrir qué símbolo trazaba un espíritu luego de convertir su nombre en un número. El cuadrado de 6x6 de la novela en parte lo elegí para que fuera la clave para resolver el acertijo del apéndice (aunque parezca, no es un crucigrama). El número 7 es importante, como se puede ver inspeccionando la segunda fila. Luego de completar el cuadrado del apéndice con los Siete Padres de Kimera, los 36 números del cuadrado mágico, seguidos en el orden correcto, proveen la forma de leerlo. El lector que se entretenga en resolverlo hasta el final se acercará un poco más a Kimera.

(*) Eduardo Nevado menciona, refiriéndose a la red anonimizadora Tor, que "nuestro gobierno ha dicho que apesta (como una cebolla) porque no los deja espiar en las comunicaciones." Sabemos esto gracias a las revelaciones de Edward Snowden.

La realidad nos provee con hechos tan románticos que la imaginación no podría añadirle nada. Julio Verne (1828-1905)

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